24 agosto 2010

¡Los 33 están vivos! - ahora vienen las preguntas difíciles

El domingo recién pasado estábamos en el patio de un amigo, charlando después de tirar unas carnes a la parrilla y mirando en una tele portátil, en directo, las maniobras que se hacían en la mina San José para llegar hasta el refugio donde podían estar los mineros atrapados (32 chilenos, 1 boliviano) tras el derrumbre 17 días antes.

Fue indescriptible la alegría al saber que se había recibido un mensaje desde 700 metros bajo tierra: "Estamos todos bien los 33".
Alegría en todo Chile, alegría en todos los chilenos fuera de Chile y, seguro, en los miles de mineros de todo el mundo y en sus familias, que conocen de cerca lo que es trabajar allá abajo, a cientos de metros bajo la superficie. Un trabajo duro y peligroso que no todos somos capaces de hacer o al que otros no estamos dispuestos.

Más allá de la algarabía del hallazgo de los trabajadores con vida, lentamente los temas subyacentes al caso comienzan a tomar preponderancia y empiezan a surgir preguntas obvias, que yo no se - así lo espero - si serán claramente respondidas en los próximos meses.

El Mercurio informa ya que un grupo de 24 familas de los mineros afectados han presentado una querella judiacial contra los dueños de la Mina San José y que lo mismo ha hecho el ministerio de Minería de Chile, de manera oficial.
Es de esperar que a éstas se sumen también otras querellas de los mineros mismos, o de otros afectados alrededor.

¿Y qué pasa con las autoridades? - La mina San José fue reabierta en mayo del 2008, en pleno gobierno de Michele Bachelet. El ministro de Minería de entonces ¿no tiene nada que decir al respecto?
Y más en concreto, ¿Quién extendió y firmó los permisos de apertura? ¿Quién o quiénes llevaron a cabo la revisión de la mina y de su nivel de seguridad operacional?

Por supuesto que los dueños portan la primera responsabilidad en la tragedia y deberán responder por qué quisieron reabrir una mina cerrada por años debido a su peligro inminente. Y por qué no había salida de emergencia como, al parecer, decreta la ley.

Y si somos pesados - que lo somos - los mismos mineros, descritos en las noticias como "de gran experiencia", ¿no se habían percatado de estas falencias de seguridad? Y si se habían percatado, ¿habían dado el aviso a quienes correspondía? ¿habían reclamado? ¿habían solicitado oficialmente el cumplimiento de tales requisitos?

La lista de los que tienen que responder preguntas difíciles es muy larga. Desde autoridades políticas de alto rango del gobierno pasado a los trabajadores mismos, pasando por muchos funcionarios públicos, ingenieros y técnicos que en teoría revisaron y aprobaron la reapertura de la mina. En primer lugar, por supuesto, sus dueños.

Sólo siendo pesados y hurgando hasta el fondo, Chile podrá dar pasos adelante y mejorar en responsabilidad laboral a todo nivel.


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2 comentarios:

Jai dijo...

Hola, muy buen post. Te comento que los mineros efectivamente se habían quejado, como salió en Cooperativa hace un par de días. http://www.cooperativa.cl/presidente-de-sindicato--le-advertimos-a-golborne-de-la-situacion-precaria-en-san-jose/prontus_nots/2010-08-23/124649.html

saludos!

Frank H. dijo...

hey, excelente aporte, Jai, gracias!
ya ves, algunas de las preguntas difíciles ya están respondidas.
si el ministerio de Minería había recibido quejas ¿qué hizo al respecto?
ojalá la empresa, las autoridades y los trabajadores aprendan mucho de este suceso.
y que sea el último de este tipo.
saludos!