10 noviembre 2009

Paseo por Meadowlands


No hay nada que hacerle. Adónde escapes, la ciudad te persigue.

Yo vivía en lo que era la última calle de la ciudad. Después había bosques, un riachuelo, una lagunita y más allá, más bosque. Conocida como Meadowlands, esta era un área natural que separaba la ciudad de Hamilton del villorrio de Ancaster (Ontario, Canadá).

A pesar de ser cruzada por torres y líneas de alta tensión, Meadowlands consevaba intacta su flora y su fauna y uno podía ver ciervos, mapaches, opossums, conejos, las omnipresentes ardillas, chipmunks y una tremenda variedad de pájaros, de trino y de presa - cardenales, golondrinas, patos, gansos y lechuzas eran habituales de los suburbios aledaños.
Hace unos veranos mi barrio, por ejemplo, fue invadido por un grupo de pavos silvestres que recorrieron las calles y los patios con fantástico atrevimiento.

Lindo. Al menos para todos esos que preferimos la naturaleza y los animales a las calles y el ser humano. Pero no hay mucho que se pueda hacer: adónde uno escape de la bulliciosa y contaminante ciudad, allá va la ciudad tras uno, y uno escapa más lejos y al cabo de un tiempo allá llega ella con su crecimiento de tumor maligno. Rápido y metastásico.

Ayer, después de almuerzo, salí a pasear por los alrededores, por lo que una vez la Meadowlands natural y ahora es la Meadowlands construída y en proceso de expansión. Porque el nombre no se lo han cambiado. La zona sigue llamándose así, como para darle - a la gente que se va a vivir allí - la sensación de que se van a la pradera, quizás. No se.

El asunto es que ayer (lunes 9 de Nov, 2009) anduve por Meadowlands y tomé varias fotos. Otoño tardío aquí en Canadá. Árboles y pastizales se preparan para el invierno. Pero la tarde estaba rica. Aquí tienen dos fotos. En Flickr pueden ver éstas y el resto a mayor tamaño.



2 comentarios:

Circuito Urbano dijo...

una pena que todo derive al cemento. Al menos te quedará el recuerdo.
saludos

Frank H. dijo...

así es, CU - gracias!