20.5.09

El conflicto Israelí-Palestino para dummies

El lunes recién pasado se reunieron Barack Obama y Benjamin Netanyahu por primera vez. El Pdte. de los EEUU y el Primer Ministro israelí, hablaron más de dos horas y finalmente salieron y respondieron preguntas de los periodistas.

Logicamente hablaron de problemas en el Medio Oriente donde Israel está involucrado: el proceso de paz con los palestinos y el desarrollo de poderío nuclear por parte de Irán, con el que éste ha amenazado varias veces al Estado judío.

El problema más urgente y difícil es el iraní, porque podría acarrear con él no sólo a Irán mismo e Israel, sino que ya ha comprometido a todos los países árabes - que también se sienten amenazados por un Irán no árabe, radical y desestabilizador, a los EEUU, a Europa y en el torbellino, a Rusia y China.

Sobre el posible proceso de paz entre Israel y los palestinos todas las cartas ya están sobre la mesa hace años. Son conocidas de todos. Hasta ahora, los sectores más radicales en ambas sociedades se las han arreglado para destruir cualquier entendimiento que se pueda haber logrado en el pasado.

Sabiendo que en un acuerdo final Israel deberá ceder tierras a los palestinos, la derecha israelí, especialmente la derecha religiosa-conservadora se ha dedicado a extendar lo más posible el dominio territorial israelí a base de construir asentamientos con o sin acuerdo del gobierno central.
Por su parte, los radicales palestinos, especialmente organizaciones islamistas, han sobrepasado totalmente a los racionales y han logrado crear un constante estado de guerra que imposibilita todo avance hacia acuerdos conversados y pacíficos.

Para adelantar un proceso de paz hay que desentenderse de estos dos yugos extremistas y empezar a llevar a cabo hechos y gestos en terreno. De facto. Sin dilatar los acuerdos con tanto discurso, palabrería y reunión inútil.

Pero lo primero que deben entender tanto israelíes como palestinos es que ninguno de los dos va a obtener el 100% de lo que quieren. Que ambos tendrán que ceder en algo, algunas veces en mucho, para recibir otra cosa, algún objetivo de central importancia para su pueblo.
Deben entender que no existe eso de comerse la torta y dejarla entera.

Es lógico que los palestinos tendrán su país y que eso no es asunto de merecerlo o no. Ellos se definen como un especial pueblo entre los pueblos árabes y están en su derecho. Sin que los palestinos tengan un país propio el problema se hace eterno.
Además, en 1948 la ONU entregó a los palestinos justamente eso: los territorios necesarios para construir un país. La idea era esa. Tal como entregó a los israelíes los territorios para un país propio.
Unos aprovecharon la oportunidad y los otros no.

Pero eso ya no cuenta. La Historia ya no cuenta, porque estamos aquí para solucionar el problema hoy y la única manera real de hacerlo es borrón y cuenta nueva.

Desde mi perspectiva hay varios temas centrales que definen el problema:

1. Jerusalén - siendo la capital de Israel, y la ciudad hito de la toda la Historia y cultura judías, es absolutamente no negociable. Como máximo, en algún momento, Israel aceptaría ceder un barrio de Jerusalén oriental, donde la población palestina es mayoritaria.

2. Asentamientos - había asentamientos israelíes en Gaza y West Bank, pero Israel se retiró de Gaza en 2005, con lo que quedan pendientes los asentamientos del West Bank.
Creo que Israel no tendría problemas en ceder la mayoría y en ceder los territorios anexados a ellos. Israel querrá mantener, dos asentamientos que han crecido tanto con los años que ya son ciudades, unos de ellos es Ariel.

3. Valle del Jordán - quién controla el angosto y largo valle que acompaña al río Jordán desde el Mar de Galilea al Mar Muerto es esencial. Para mi, es de mayor importancia que los asentamientos. Para mantenerlo bajo dominio, Israel debería estar dispuesto a sacrificarse en algún otro punto.

4. Continuidad territorial - la exigencia palestina de obtener un país con unidad territorial es totalmente legítima. El problema está en que al darles esto a los palestinos, Israel tendría que perder su propia continuidad territorial.
Esto lo veo como un problema más técnico que nada. Con ingenio y buena voluntad debería ser un punto totalmente superable.

5. El retorno de los refugiados - este es un problema importante que sí puede desrrielar conversaciones de paz.
Como producto de tantos años de guerra, hay varios cientos de miles de palestinos viviendo en países árabes vecinos como Jordania, Egipto, Siria y El Líbano. Éstos volverían en caso de concretarse una solución de dos-estados.
En los últimos años los líderes palestinos han elevado una exigencia inaceptable para Israel. Ellos quieren que cuando haya dos Estados los refugiados vuelvan, pero que vuelvan a Israel!
Los israelíes replican: si se logra acuerdos, habrá un Estado palestino y uno judío. No dos Estados palestinos. Rechazan de plano la exigencia palestina.

6. Soberanía palestina total - este es otro punto conflictivo. Nuevamente la exigencia palestina de tener un país totalmente soberano es legítima. Israel quiere que esa soberanía les sea otorgada por etapas. A medida que palestinos e israelíes se acostumbran a ser vecinos pacíficos, y a medida que se va construyendo cierta confianza de uno en el otro.

Es claro que Israel no va a aceptar que en los primeros años de existencia el Estado Palestino posea ajército, Fuerza Aérea y Marina. Tal como EEUU hizo con Japón después de la guerra.
Israel quiere un Estado Palestino desmilitarizado - nada que pueda amenazar a la población israelí mientras se logra, con el tiempo, una paz más estable y asentada.

En estos momentos Israel controla el espacio aéreo y marítimo en Gaza, pero creo que aceptaría ceder ese control a algún tipo de presencia internacional en los primeros años de un Estado palestino.

Estos son los tópicos principales en que centrarán todas las conversaciones de paz. Estos son los problemas que deberán solucionar.

En su ceguera, la derecha-conservadora israelí, mesiánica y expansionista, quiere negar la existencia de los palestinos, quiere no verlos - y se inventa soluciones mágicas, espejismos que sólo ellos se creen.

En su ceguera, el islamismo extremista palestino sigue negando la existencia de Israel y soñando con un imaginario triunfo militar final que "eche a los judíos al mar" y haga a los palestinos dueños de todo.

Judíos y palestinos cabales deben dejar atrás estas visiones confrontacionales, deben dialogar y entender. Están obligados. Nada cambiará el hecho de que vivirán el uno al lado del otro para siempre.
Mejor ser amigos.

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