17 noviembre 2009

Tres casos de asesinato a control remoto

Coincidencias. El fin de semana pasado, GPS, el programa de Fareed Zakaria en CNN hizo una revisión del ataque terrorista en Mumbai, India, hace un año atrás (aquí puedes ver el programa, en inglés).
Como un adelanto al documental de la HBO, dirigido por el mismo Zakaria, que será transmitido este jueves 19 de noviembre, 2009 (pasado mañana).

Zakaria y sus invitados pusieron al aire las conversaciones telefónicas entre los islamistas durante el ataque y sus jefes en Pakistán. Las conversaciones fueron interceptadas y grabadas por las autoridades indias y recién ahora se han hecho públicas.
Las más impactantes fueron esas entre los terroristas que atacaron el centro judío Habad en Mumbai (en coordinación con los ataques a dos hoteles y una estación de trenes) y sus jefes en Pakistán.

Entre los rehenes que los terroristas tenían en el centro Habad, estaba el matrimonio de Gavriel y Rivka Holtzberg y su hijo de dos años. Su asesinato fue grabado en vivo.
El cabecilla del grupo islamista, en Pakistán, advierte por teléfono a un terrorista dentro del centro Habad que "ustedes están cansados y se están quedando sin agua" y que el ataque de la Policía hindú se acerca. "Es mejor deshacerse de los rehenes" ordena. El terrorista contesta "Inch Alá!".
Se produce un silencio. Luego el líder dice: "Hazlo. Yo espero aquí".
Hasta el terrorista parece dudar: "¿Ahora?"
- "Sí, ahora. Dispárales en la nuca".
Unos segundos de silencio y después los disparos.

Fue el asesinato de Gavriel y Rivka. Ordenado a "control remoto" por un líder terrorista escondido en alguna parte de Pakistán. Minutos después, temiendo que los terroristas fueran capturados vivos, el líder les ordena suicidarse después de matar al resto de los rehenes. Nuevamente la contestación es "Inch Alá!".
Nueve rehenes fueron asesinados en el centro Habad en Mumbai. El hijo de dos años de Gavriel y Rivka logró escapar en brazos de la mujer india que lo cuidaba.

La frialdad del asesinato a control remoto impacta. La robotización del asesino también. Uno percibe la presencia de la maldad en el mundo. Una maldad sin límites de la que uno escucha todos los días. De lejos. Pero que no deja de impresionar profundamente cuando es observada (escuchada) en real time.
En el demencial ataque de Mumbai murieron 170 personas, entre hindúes y extranjeros, y más de 300 fueron heridas.

Enviar a matar y ordenar asesinatos a sangre fría, por teléfono. A control remoto.

Ayer he visto la película "Elizabeth". En esta, la monarquía española ordena el asesinato de la reina británica y envía a un jesuita a consumar el asesinato. Todo, en medio de la cruenta guerra entre protestantes y católicos durante el siglo XVII.
Sin embargo, entre los casos de Mumbai y este, de Londres, hay una diferencia enorme. ¿Captan cuál es?

Aparte de esto, hace unos días leí un interesante artículo en el New Yorker sobre la política de asesinatos selectivos que la administración Obama ha intensificado en Afganistán y Pakistán.
El programa Predator y el programa Reaper son llevados a cabo tanto por el Pentágono como por la CIA y cuentan con el total apoyo del presidente.
Ambos programas se basan en aviones no tripuladas, teledirigidas, capaces de ubicar un blanco, identificarlo y destruirlo. El Predator lanza misiles después de identificar el blanco. El Reaper se lanza él mismo contra el blanco.

Los blancos, en ambos casos, son líderes Talibán y Al-Qaeda que medran en las montañas afganas y pakistaníes, una de las zonas más inhóspitas y difíciles del planeta.

Pero no siempre. Baitula Mejsud, el líder talibán más buscado en Pakistán, estaba asoleándose en la terraza de su suegro cuando fue ubicado y reconocido por un Predator el 5 de agosto de este año. El pequeño avión apuntó directamente al terrorista desde una altura de tres kilómetros y lanzó varios proyectiles.
Lo único que quedó de Mejsud fue el torso, identificado después con tests de ADN.

Esto también es matar a control remoto. En el primer ejemplo, el mecanismo controlado a distancia es un fanático religioso. En el segundo ejemplo también. En el tercero es un instrumento electrónico.
Sin embargo, las diferencias son enormes entre los tres casos.

En el primer caso el blanco son personas inocentes, cualquier persona, y la finalidad del acto es matar la mayor cantidad de personas que fuera posible. El ataque es un acto suicida también: se espera y se ordena que los perpetradores mueran en el ataque.

En el segundo caso el blanco era uno bien específico: la reina de Inglaterra. No se busca la muerte circunstancial de nadie más alrededor. Otro asesino, diferente, es enviado a eliminar al consejero personal de la reina. Aquí también son actos suicidas: ambos asesinos van seguros de ser capturados y ejecutados después.

El tercer caso muestra mayores diferencias: va dirigido contra el líder de una organización terrorista y trata de ser lo más específico posible. No es una acción suicida, ni pone en peligro vidas 'propias'.

A pesar de tener una base factual semejante, las tres situaciones no son comparables. Si bien los tres son actos trágicos y sangrientos, las motivaciones y los objetivos los diferencian enormemente: mientras uno es un acto de barbarie demencial, los otros - uno más, otro menos - aparecen como actos de una guerra que, aún siendo trágica, se circunscribe (trata de circunscribirse) a los enemigos directos, con ciertos límites que tratan de no ser sobrepasados.

Estos tres ejemplos de asesinatos a control remoto con que me he topado en estos días - coincidencias - son diferentes.
De otra manera, Baitula Mejsud, el líder terrorista talibán - responsable de decenas de ataques suicidas en Pakistán y del asesinato de la presidenta Benazir Bhuto, en el que murieron también más de cien personas - y el presidente de EEUU, Barak Obama, serían iguales.

Y no lo son. Al contrario: son exactamente los polos opuestos.

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2 comentarios:

Circuito Urbano dijo...

La existencia de la maldad en el mundo está más que demostrada desde el nacimiento del hombre. Por ello es necesario generar una conciencia colectiva de cambio y eso sólo se logra mediante la meditación, oración, envío de luz o lo que sea que puedas hacer de acuerdo a tus creencias, con la energía.
Saludos y gracias por la visita. Ya estás en mis enlaces

Frank H. dijo...

bienvenido - y gracias por el comentario.