10 septiembre 2012

Hubo una vez una tormenta

Cosas de las que uno se acuerda y no sabe por qué.
Pequeños momentos olvidados para otros. Momentos que parecen no tener importancia empírica. Generalmente son escenas borrosas de una infancia bien lejana, cuando los adultos eran altos y hablaban en marciano. Una calle, una casa, un balcón con un gato, una noche de tormenta... escenarios que - por alguna razón misteriosa – quedan grabados en nuestras redes neuronales, impregnados incluso de una sensación onírica.

Íbamos de vacaciones a Los Andes y nos quedábamos en una casa angosta y larga, llena de piezas, con un patio medio salvaje y que tenía, al fondo, una cocina enorme siempre llena de mujeres.
Por supuesto, yo andaba con mi bloc de dibujo y lápices de colores, así es que cuando comenzó a llover esa tarde, me senté bajo techo en el largo pasillo abierto al patio y me entretuve dibujando mientras tomábamos té con pan amasado, con mantequilla hecha en casa y queso de cabra.

No puedo imaginar mi edad. Quizás seis, siete años, algo así. Lo que sí recuerdo muy claro es ese dibujo final, cuando ya había anochecido y sobre Los Andes se desataba un diluvio acompañado de truenos y rayos. Hice un cielo negro del que emergían rayos amarillos en forma de zetas, abajo chiquitas, unas casas que parecían no soportar el viento. De suelo dibujé un río barroso, oscuro. Todos se mostraron impresionados con mi obra de arte y yo me sentí contento aunque en la realidad el dibujo me daba un poco de miedo.

¿Por qué esa tarde quedó impregnada en mi memoria? Aparte de mis papás, ni siquiera sé quiénes eran los otros adultos en esa casa, menos qué año fué y menos aún qué lluvia.

2 comentarios:

Juan dijo...

Buenos escritos que te has mandado Frank, he leido varios de estos últimos.
Te aconsejo que plasmes tus historias en los dibujos en una especie de comics, sería interesante.

Frank H. dijo...

hey, qué tal Juan, cómo andas las cosas por allá?
gracias por las visitas y el comentario. sí, es buena idea, trataré de pulirla en algo.
buena semana!