18 julio 2010

Puchos, café y Mozart

Hace años un amigo me dijo "ya tengo toda la música que quería tener". Ya no compraba nada nuevo. Sólo cuando encontraba de casualidad algo "realmente interesante" o una "joyita" antigua que ya no editaban más.

En un estante tenía ordenados unos ciento cincuenta o doscientos  LPs, "long plays". Discos de vinilo de 33 RPM. De esos que traían música a ambos lados, caras A y B.
Él era conocedor de la música clásica, buen pianista también, ordenaba los discos por estilo y dentro de cada estilo, más o menos por abecedario. Sabía exactamente dónde se encontraba cada uno.

Yo era un degustador de la música clásica en ciernes. No sabía mucho (casi nada) y aún no definía gustos al respecto.
En esa época yo todavía fumaba y así, con este amigo encendíamos cigarrillos, traíamos dos buenos cafés y nos sentábamos a pata pelada en la alfombra de su living a hurgar entre sus discos y a escuchar fragmentos preferidos.

Yo había escuchado algo de Vivaldi y Mozart. De chico, en mi casa había algunos LPs de Mahler, pero nada más. Así que en esos años, entre puchos y café, empecé a escuchar a Bach y Telemann, a Brahms y Schubert. Prokofiev me gustó bastante. Lo mismo Stravinski. Tuve dificultades entendiendo a Shostakovich y me gustaron también Satie, Ravel y Debussy, más románticos, placenteros.

Al emigrar a Canadá dejé de ver a mi amigo y por esas cosas de la vida, no hemos estado en contacto a través de internet tampoco. Lo imagino muy ocupado: ingeniero, un genio de la física y las matemáticas... Cuando estoy trabajando escucho música clásica y a veces, con algunas piezas específicas, me acuerdo de él: pelo enmarañado a lo Einstein, cigarrillo y café, hablando de Cascanueces.

Mis Radios On Line de Música Clasica preferidas:
Classical 96.3 FM Toronto, Canadá
Kol Hamusica 91.3 FM Jerusalén, Israel
Radio Beethoven 96.5 Santiago, Chile