
Hay muchas ciudades 'especiales' y famosas en el mundo, pero si uno busca una que tiene miles de años de Historia, que está viva y creciendo hoy y que además está en las noticias día a día - uno debe pensar en
Jerusalén.Yo nunca viví ahí, pero llegué a conocerla bastante bien - manejé y anduve por ella y varias veces hice de guía turístico a amigos y familiares que visitaban Israel.
Recuerdo un amigo y su esposa, chilenos, que llegaron por allá en luna de miel. Por supuesto, entre otras cosas, querían conocer Jerusalén y los llevamos hasta allá. Iban sumamente nerviosos en el viaje a "ver el lugar donde
Jesús había predicado y muerto".
Anduvimos todo el día - en realidad, dos - y les mostré todos los sitios religiosos, turísticos e históricos. La segunda noche me confesaron que en verdad "se habían desilucionado un poco".
"¿Por qué?", les pregunté.
"Bueno - me dijeron - es una ciudad moderna, llena de autos y edificios..."
Claro, mucha gente llega allá con la idea de la Jerusalén antigua, con palmeritas, mercados y espera poco menos que ver a gente en burro por las calles.
La moderna Jerusalén, vista desde el Museo de DavidDe todas maneras es una ciudad increíble, con una atracción y una magia singular.
Construída en lo alto de las
montañas de Judea, tiene un aire limpio y penetrante - muy calurosa en el verano, pero con
noches frías. Poca gente se hace a la idea de que
en invierno nieva bastante a veces y las máquinas de la municipalidad deben trabajar día y noche para mantener las calles transitables (
ver foto más abajo).
La arquitectura y atmósfera original se mantiene por ley - es obligación que
toda construcción que se levante sea de piedra, y así - me imagino - debe ser el único lugar donde casas con cientos de años, reliquias de miles, edificios modernos y elegantes hoteles comparten un mismo aspecto exterior - piedra.
Jerusalén entera adquiere entonces una coloración blanca-beige-arenosa, rota solamente por los techos rojos de los barrios residenciales y por el verde de los jardines.
La ciudad se extiende por la cúspide de varias montañas vecinas. Es bastante 'dura' desde el punto de vista topográfico y transitar por sus calles atochadas, repletas y generalmente angostas es para darle un ataque de nervios a cualquier chofer sin experiencia.
Esto último se ha aliviado un poco últimamente con la construcción de varias carreteras que circunvalan la capital entera y hacen posible viajar de una montaña a otra sin pasar por los centros más densos.
La calle Ben Yehuda, una mañana nevadaPero lo más increíble de todo allí es la
población - casi un millón y medio de personas - que es una
mezcla increíble de razas, religiones y estilos.En una caminata por las calles centrales - la
Ben Yehuda o la King George, por ejemplo - uno se cruza con judíos ortodoxos ashkenazitas, judíos ortodoxos sefarditas, curas católicos de todas las congregaciones habidas, monjes cristianos ortodoxos rusos, monjes cristianos ortodoxos armenios, pastores protestantes anglicanos, bautistas, monjas católicas de negro, de azul, de gris, de blanco... monjes cristianos griegos, monjes coptos, musulmanes shiítas, musulmanes suníes, gente de terno y traje que va y viene del trabajo, hippies, jóvenes punk, miles de turistas, patrullas de soldados israelíes, árabes que llegan o salen del mercado realmente en burro, negros, asiáticos, auropeos, judíos falachas (judíos negros), profesores, estudiantes universitarios, comerciantes, vendedores, niños que se te acercan a ofrecerte una vuelta en camello, otro que te trata de venderte trozos "de la cruz de Jesús" o "agua del Jordán" o papiros egipcios "originales" - en fin - o lo gozas, o te vuelves loco.
Yo lo gocé, siempre.
Una vivencia es ir a comer a algún restorán céntrico, pues allí se concentran a renovar energías - todos esos de la calle!
Y el lugar es un manicomio de hebreo, árabe, inglés y francés principalmente, pero no faltan los grupos de turistas que parlotean en italiano, español o portugués y más allá, los infaltables japoneses.
Allí todo es rápido y si no tienes decidido qué vas a pedir cuando se acerca el mozo, jodiste! - el mozo no volverá hasta una hora más. Si reclamas, en estilo muy levantino te contestarán que "la culpa es tuya!", por ser indeciso y que "nadie tiene tiempo de esperarte".
Jamás! se te ocurra decir "estoy pagando" - te contestarán: "No necesito su dinero! Ya, váyase a otro restaurante!".
Gente - están en Medio Oriente, no en Europa. Got it?
Un cruce de carreteras en los barrios residencialesJerusalén es una maravillosa
locura de ciudad.
Se calcula que fué fundada como tal
por los hebreos hace unos 3 mil años atrás. Ya se la menciona como un lugar importante en
textos egipcios del siglo XIX AC - un poblado conocido por los egipcios como "WSMM" (jeroglíficos) que se pronuncian - "rushalimúm".
500 años más tarde aparece nombrada como
"Ursalimu" en textos asirios.En los
textos bíblicos hebreos más antiguos se la llama "
Yerushlém", aunque una vez ordenados estos textos para ir conformando el Tanáj (la Biblia) - es nombrada por primera vez en el primer libro: "Be Reshít" (El Génesis), como "
Salém".
Al parecer, la primera parte del nombre viene de "yara": fundar - que después derivó en "yeru" y la segunda parte viene de "salém": el nombre del dios semita occidental, "shulmanu" o "shulman" (el Todo), término que después derivó en "shalom".
A su vez, "shalom" derivó posteriormente en "paz".
La creencia de que Yeru-Salem significa "fundación de paz" es una interpretación muy posterior, que no corresponde con los orígenes históricos.
En fin,
Jerusalén, fundada y nombrada capital del Reino de Judea (y capital del actual Estado de Israel), es una ciudad con una Historia larga, sangrienta, guerreada y tremendamente importante en el devenir de toda la cultura occidental.
Ha sido el centro físico y espiritual del Judaismo desde su fundación. 1.500 años más tarde allí nace el Cristianismo y 600 años más tarde allí nace el Islám.Lugar disputado con fiereza - ha sido
conquistada y reconquistada más de 80 veces!Okey, basta por ahora - en otra oportunidad seguiremos conversando de estas cosas.
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